Sentarte frente a la pantalla en blanco a escribir un caption es agotador. La buena noticia es que no tenés que crear de cero cada vez. El copywriting tiene fórmulas probadas que te dan un esqueleto para ordenar tus ideas y escribir más rápido, sin perder tu voz.
Te comparto las que más uso con mis clientes, explicadas simple y con la idea de que las adaptes, no que las copies tal cual.
AIDA: el clásico que nunca falla
AIDA es Atención, Interés, Deseo y Acción. Empezás con algo que frene el scroll, sumás información que mantenga el interés, despertás las ganas mostrando el beneficio y cerrás con un pedido claro. Sirve para presentar productos, servicios o ideas.
PAS: tocar el problema antes de la solución
PAS es Problema, Agitación, Solución. Nombrás un dolor real de tu público, lo profundizás un poco para que se sienta identificado y recién ahí ofrecés la salida. Funciona porque la gente actúa más cuando reconoce su problema antes que tu producto.
La fórmula del antes y después
Mostrás cómo era la situación, cómo es ahora y qué hizo posible el cambio. Es ideal para testimonios y casos reales. La transformación es lo que más vende, porque la persona se imagina viviendo ese mismo cambio.
Las cuatro preguntas que ordenan cualquier texto
Cuando ninguna fórmula me cierra, respondo esto:
- ¿Qué le pasa a mi público?
- ¿Por qué le pasa?
- ¿Qué puede hacer al respecto?
- ¿Qué quiero que haga ahora?
Con esas cuatro respuestas ya tenés un posteo armado, ordenado y con dirección.
La voz es tuya, la fórmula es prestada
Una fórmula es un mapa, no la película. El relleno lo ponés vos: tus palabras, tu manera de decir las cosas, tus ejemplos de la vida real. Si copiás una estructura pero le ponés tu personalidad, nunca vas a sonar genérica.
Las fórmulas no te quitan creatividad, te liberan de la página en blanco para usarla mejor.
Probá una por semana
No intentes dominarlas todas de golpe. Elegí una fórmula, usala durante una semana en tus posteos y fijate cómo responde tu público. Después sumás otra. De a poco vas armando tu propio repertorio y escribir deja de ser un sufrimiento.
Esta semana agarrá tu próximo posteo y escribilo con PAS: nombrá el problema, agitálo un poco y ofrecé tu solución. Compará cómo se lee con respecto a lo que venías haciendo.
Si querés que armemos juntas un banco de fórmulas adaptado a tu marca y a tu rubro, escribime y lo construimos a tu medida.
