"¿Cuánto sale?" es la pregunta que más reciben los creadores de contenido. La respuesta honesta: depende. Pero hay criterios claros para no cobrar (ni pagar) cualquier cosa.
Qué define el precio
- Cantidad de piezas: no es lo mismo un reel que un pack mensual.
- Producción: ¿incluye rodaje, edición, guion? Cada etapa suma.
- Derechos de uso: si la marca lo usa en publicidad paga, vale más.
- Experiencia: un portfolio sólido se cobra distinto que recién empezar.
Por pieza vs. por mes
El trabajo puntual (un reel, una sesión de fotos) se cobra por pieza. Cuando la marca quiere presencia constante, conviene un abono mensual: más previsibilidad para los dos y mejor contenido, porque se trabaja con estrategia y no a las apuradas.
Qué incluir en tu presupuesto
Un presupuesto claro evita malentendidos: cantidad de piezas, días de rodaje, rondas de edición, plazos de entrega y qué pasa si la marca quiere usar el material en pauta.
Regalar tu trabajo te posiciona barato. Cobrar con criterio te posiciona profesional.
El valor real
El contenido no es un gasto: es una inversión que se mide en tiempo ahorrado y en ventas. Cuando lo mirás así, la pregunta deja de ser "cuánto sale" y pasa a ser "cuánto me devuelve".
