Hay un momento del año en que San Martín de los Andes cambia de piel: llega el frío, el cielo se pone pesado y una mañana te despertás con todo blanco. Ahí sé que Chapelco está esperando. El Cerro Chapelco es el corazón invernal de la zona, y filmarlo nevado es uno de mis grandes placeres.
Qué es el Cerro Chapelco
Es el centro de esquí de San Martín de los Andes, una montaña que en invierno se llena de pistas, color y movimiento. Está cerca del pueblo, así que podés combinar día de nieve con noche de leña y comida caliente. Tiene laderas para distintos niveles y un entorno de bosque y montaña que lo hace inconfundiblemente patagónico.
Para quien recién empieza
Si nunca te pusiste esquís o tabla, no te asustes. Hay sectores pensados para aprender, con pendientes suaves e instructores que te acompañan paso a paso. Mi consejo: tomate al menos una clase antes de largarte solo. Vas a disfrutar mucho más y a frustrarte mucho menos.
Para quien ya tiene experiencia
Los que ya bajan con confianza encuentran pistas más largas y exigentes, además de la posibilidad de buscar nieve fuera de lo obvio. La sensación de deslizarte con la cordillera de fondo y el bosque nevado alrededor es difícil de igualar.
En la montaña en invierno todo se vuelve más lento y más grande: el frío te despierta y el silencio te ordena.
Si no esquías, igual subí
No hace falta saber esquiar para que el día valga la pena. Podés:
- Jugar en la nieve y armar tu primer muñeco patagónico
- Subir en los medios de elevación para mirar el panorama
- Sacar fotos increíbles del bosque blanco
- Tomar algo caliente en la base mirando bajar a la gente
Cómo me preparo para filmar ahí
El frío y la nieve son un desafío para el equipo. Llevo baterías de más (con el frío duran menos), protejo la cámara de la humedad y aprovecho la luz baja de la mañana y la tarde, que dibuja sombras largas sobre la nieve. La regla de oro: abrigarse de verdad, porque las manos congeladas no filman bien.
Consejos para tu día de nieve
Vestite por capas, usá protección solar aunque esté nublado (la nieve refleja muchísimo), hidratate y arrancá temprano. El clima de montaña cambia rápido, así que mirá el parte y tené flexibilidad. Y sobre todo, frená de vez en cuando para mirar alrededor: es fácil quedar tan concentrado en bajar que te perdés el paisaje.
Chapelco es invierno en estado puro, esa Patagonia blanca que enamora. Vení con ganas de tener frío feliz, de reírte cuando te caigas y de quedarte mirando la montaña encendida por el sol del atardecer. Traé tu cámara: la nieve patagónica merece que la guardes.

